Tendencias en Comunicación

 

Liderazgo de la IA en el mundo

Síntesis del artículo de Miguel Ángel Ossorio Vega en el portal de Noticias media-tics
Europa podría incrementar un 19 % su PIB hasta 2030 si invirtiera en Inteligencia Artificial al nivel de Estados Unidos y China, indiscutibles líderes del sector más prometedor de la tecnología.

Para ambos, la Inteligencia Artificial es una cuestión estratégica, además de un capítulo más en su rivalidad por el liderazgo económico global. Aunque en parte solo es un sector más dentro de sus esfuerzos por liderar el desarrollo tecnológico en general.

El líder en tecnología sigue siendo Estados Unidos, que destina el 3,33 % de su PIB a esta compleja industria. Aunque China pisa fuerte y ya destina el 2,16 % de su propio PIB. Muy por detrás está Europa, que solo destina el 1,66 % de un PIB similar al de Estados Unidos (más de 11 billones de euros de Europa -Zona Euro- frente a los más de 17 billones estadounidenses) y bastante superior al de China (alrededor de 10,8 billones, según ‘Datosmacro’).

Inteligencia Artificial en Europa

Ahora, un informe de McKinsey citado por ‘El Mundo’ cifra en 2,7 billones de euros el potencial aumento del PIB de la Unión Europea si el continente invirtiera en tecnología, y especialmente en IA, a la altura de Estados Unidos y China. Es decir: casi tendría que duplicar su partida para alcanzar la cifra estadounidense. Pero, de igualar a los norteamericanos, sumaría otros 900.000 millones de euros hasta 2030, generando en total más de 3,6 billones de euros en aumento del PIB. Gracias a la tecnología y a no quedarse detrás en una carrera que los líderes se han tomado muy en serio. De hecho, en Estados Unidos ya se genera el 38 % de los beneficios industriales por la vía digital, frente al 28 % de Europa.

El caso es que la Unión Europea, por sus características actuales -una inacabada convergencia a todos los niveles-, muestra disparidades que perjudican a la carrera. El hecho de que no sea un país, sino un conjunto de países con sus propias políticas y objetivos nacionales, impide que se alcance el potencial necesario para competir en igualdad de condiciones con los líderes de un mundo global en el que mandan las superpotencias.

Buen ejemplo de ello es que Finlandia sí destina el 3 % de su Producto Interior Bruto a la tecnología, una cifra similar a la de Suecia (2,8 %) o a la de los Países Bajos (2,6 %), mientras que España apenas dedica el 1,3 % de su PIB y Grecia, el 1,1 %. Si bien los países que están a la cola se benefician en cierto modo de los planes de la Unión Europea para dominar la Inteligencia Artificial, lo cierto es que con una inadecuada inversión no lograrán fomentar en su territorio el alumbramiento de compañías especializadas en este prometedor sector. Aunque siempre hay excepciones que se deben más al talento y determinación de sus fundadores que al fomento a nivel de país. En España está Sherpa, un aspirante a unicornio que se observa de cerca en la industria porque mira a la cara a Google y Amazon, las compañías que lideran la IA a nivel de consumo. Pero queda mucho por hacer en un sector que está tan en pañales, que supone una oportunidad única en la historia por posicionarse correctamente en las industrias del futuro. ¿Nos daremos cuenta de algo?

Fuente: media-tics

Impacto del «coronavirus»  en los medios de Comunicación. 

Los medios de comunicación en todo el mundo atraviesan un cambio abrupto a raíz de la Pandemia que nos azota. Interesante artículo de Miguel Ormaetxea en el portal de noticias media-tics.

Los medios de comunicación en los principales mercados del mundo están reaccionando con gran rapidez ante la pandemia del coronavirus. Ya se pueden observar una serie de pautas comunes ante la enorme demanda de información de calidad que suscita un público traumatizado, atemorizado y en muchos casos en cuarentena encerrados en sus casas.
El tráfico de Internet se ha disparado y la TV está ganando audiencia y protagonismo. Los medios digitales están innovando a toda prisa sus ofertas con boletines especializados y podcast. Muchos grandes medios de EEUU y Europa han abatido sus muros de pago para suministrar información sin límites en abierto. China está movilizando su avanzada tecnología digital, como por ejemplo todo el ecosistema de Alibaba Group, para luchar contra la pandemia y facilitar la vida a los millones de personas con grandes limitaciones de movimientos. En España, El País ha paralizado la implementación de su muro de pago.

En Estados Unidos ya se evalúa la caída de la contratación publicitaria con primeras estimaciones para medios. La industria publicitaria se prepara para una recesión prolongada. Un alto ejecutivo del sector ha evaluado en al menos 2.000 millones de dólares las cancelaciones y la contracción de las contrataciones.

La prestigiosa Columbia Journalism Review publica un análisis del impacto del coronavirus en los medios, con conclusiones provisionales diversas y complejas. Destaca el rápido abatimiento de los muros de pago, en el Wall Street Journal, Bloomberg, The Atlantic, The New York Times, etc. El editor de este último rotativo ha dicho que el coronavirus es “la historia más grande que el mundo ha visto desde el 11S”. El mercado norteamericano se está inundando de nuevos boletines especializados, podcast y otras iniciativas, muchas gratuitas. BuzzFeed se ha apuntado un éxito lanzando un boletín con un emoji con máscara. Los medios locales, muy dependientes aún del papel, se están viendo especialmente afectados. Se advierte que el negocio de exposiciones globales puede estar en bancarrota antes de finales de año. USA Today se apunta un éxito con el lanzamiento de Nation Health, con informes de los 50 Estados. Radio Ambulante, un podcast en español, logró un crecimiento vertiginoso con una audiencia dedicada. Se están lanzando proyectos colaborativos entre medios y periodistas. Varios expertos señalan la necesidad de que los medios se lancen al comercio electrónico.

En Italia, La Stampa cierra su redacción en Turin y muchos periodistas teletrabajan. También El Corriere della Sera toma iniciativas en el mismo sentido. Se destaca que muchos periodistas trabajan con contratos precarios que no garantizan el pago por enfermedad.

En Francia, destaca la labor de Le Monde, que ha lanzado una campaña contra las falsas noticias y rumores, al mismo tiempo que refuerza sus posiciones para alcanzar el millón de suscriptores.

En casi todos los mercados europeos se observa una cierta parálisis publicitaria, ya que las marcas no quieren ver sus mensajes mezclados con las alarmantes noticias sobre la crisis sanitaria. Así lo destaca un estudio de Publicis Media. También se anotan notables cambios en el consumo de medios.

En España, destaca la paralización de la implementación del muro de pago de El País. Dircofidencial afirma que el tráfico de las cabeceras tradicionales gana ventajas sobre los nativos digitales. Los noticiarios de TVE disparan sus audiencias. Se alaba el buen funcionamiento de la distribución de la prensa, su disponibilidad en los quioscos y la buena recepción de los suscriptores en sus domicilios. Numerosos medios están saliendo en teletrabajo. Algunos medios tienen redactores positivos en coronavirus. El propio director de eldiario.es, Ignacio Escolar, anunció que dio positivo, con síntomas leves, y sigue trabajando desde su casa.

España e Italia destacan por un notable aumento de su tráfico On Line, que en el caso de Italia ha llegado a una punta del 70% de incremento. En España Telefónica informa de un alza del 40% del tráfico en la primera semana de teletrabajo, con una buena respuesta de las infraestructuras.

El tráfico mundial de Internet ha alcanzado una punta récord equivalente a dos millones de videos por segundo, informa Les Echos.

Financial Times apunta que las webs de noticias falsas aún se benefician de la publicidad de Google. Ingresan 75 millones de dólares al año en anuncios, precisa el rotativo salmón.

Fuente: Media-tics

 

Llega la publicidad basada en los sentimientos

Todo lo que leemos nos genera diversos sentimientos y eso está siendo aprovechado por los medios a una velocidad y escala sorprendentes. Así lo explica Miguel Angel Osorio Vega en el portal español de noticias media-tics.

El ‘Project Feels’ de ‘The New York Times’ categoriza los contenidos que publica el diario e inserta publicidad igualmente categorizada, de manera que los sentimientos que despierte la lectura del artículo estarán en consonancia con los que despierte en el usuario el anuncio mostrado. Te contamos cómo funciona este curioso sistema publicitario… que funciona.

La primera era de la publicidad digital se basaba en el simple sistema de insertar anuncios en páginas web, sin saber muy bien quién visitaba la web o quién visitaba al anunciante. La segunda era se sofisticó… demasiado. No hace falta explicar por qué tal vez no eran necesarios tantos detalles sobre quién visitaba la web o quién visitaba al anunciante. Ahora llega una tercera era que busca desligarse de las cookies en la medida de lo posible, pero sin renunciar a saber qué sucede con cada usuario. Y, para ello, nada mejor que recurrir a los sentimientos, esos que tan bien han funcionado con las noticias falsas y que tan bien le están funcionando a los políticos extremistas. Pero esto ni es mentira ni es peligroso para la democracia: simplemente es innovador.

El diario ‘The New York Times’ está probando con cierto éxito el llamado ‘Project Feels’, que hasta ahora ha generado 30 millones de impresiones en 50 campañas publicitarias. Se trata de un sistema que categoriza los contenidos que publica el periódico en su web según 18 emociones que puede despertar cada pieza en quien las lee. Con esos datos en la mano, ubica junto a cada pieza una determinada publicidad, asimismo categorizada según emociones. La lógica del sistema se basa en que si un artículo nos hace sentirnos optimistas, un anuncio de un producto optimista por su propia naturaleza podrá obtener mayor atención -y por ende probabilidad de transacción exitosa- si se sitúa junto a él.

El sistema no es rudimentario en absoluto, ya que detrás tiene enormes dosis de ciencias de la información (análisis de contenidos), inteligencia artificial (para automatizar los procesos) y algoritmos que lo gestionan y analizan para pulirlo. Los usuarios, por ello, no se enteran de nada: simplemente leen un artículo y visualizan un banner publicitario. Exactamente igual que ahora, pero con la diferencia de que el banner en cuestión no se basa en su historial de navegación o en el análisis de las apps que haya abierto en su teléfono móvil: se basan en lo que potencialmente va a sentir al leer el artículo. Pero no hay nadie en su cerebro para comprobarlo, por suerte.

De hecho, los usuarios han sido de gran ayuda para desarrollar ‘Project Feels’. El diario neoyorquino pidió a un grupo de voluntarios la elaboración de una lista con emociones que sentían cada vez que leían una muestra de artículos y contenidos del periódico. Con estos datos y tecnología, ‘The New York Times’ creó una lista definitiva de 18 emociones, además de las compatibilidades e incompatibilidades entre ellas. A saber: optimista, inspirado, divertido, seguro de sí mismo, aventurero, amor, con ganas de gastar dinero, tristeza, aburrimiento, interesante, odio, temor, esperanza, felicidad, nostalgia, competitividad, indulgencia o informado. Solo 4 etiquetas son negativas, ya que estamos hablando de publicidad, ciertamente incompatible con las emociones negativas si se busca una exitosa transacción. Aunque se ha demostrado que la negatividad también funciona (que se lo digan a esos extremistas de los que hablábamos).

Uno de los miedos que existen en esta simbiosis del contenido periodístico y los anuncios es que la publicidad pueda influir en el comportamiento editorial de los medios. ‘The New York Times’ lo tuvo en cuenta, ante el riesgo de que para contentar a este modelo sus historias pudieran volverse más emocionales. Sin embargo, detectó que la mayoría de los contenidos que publica ya eran emocionales antes de implementar el sistema, y en cualquier caso a ningún periodista se le obliga a reorientar sus historias para que encajen con un determinado anunciante.

‘Project Feels’ es innovador, pero no único. De hecho, existen precedentes en la conjunción de sentimientos y publicidad. La cadena estadounidense ‘ESPN’ es capaz de orientar anuncios dependiendo de si el equipo del espectador va ganando o perdiendo. El diario ‘USA Today’ clasifica contenidos según el estado de ánimo que evocarán en los lectores. Y la plataforma de música en streaming Spotify también inserta anuncios relacionados con el estado de ánimo que induce en cada usuario en función de las canciones que está escuchando. No sabemos si será bueno, malo o menos malo que a partir de ahora, las galletitas dejen paso a nuestros sentimientos. Lo único que sabemos es que ya es real.

Fuente: media-tics.com 

Ese problema llamado “fake news”

Un Estudio realizado por el European Communication Monitor (ECM) refleja que las amenazas llegan principalmente a través de las redes sociales.

Tal como lo señala el portal de noticias español media tics  “el 22,5% de las organizaciones europeas se han visto afectadas por las noticias falsas en el último año, según el European Communication Monitor (ECM), en el que ha participado la Asociación de Directivos de Comunicación (Dircom). Sin embargo, solo el 12% ha puesto en marcha un plan para evitarlo, lo que demuestra el alto impacto de las informaciones engañosas pero el desconocimiento sobre sus verdaderos efectos y, sobre todo, acerca de la forma de evitarlas.”

El ECM, que ha entrevistado a 3.100 profesionales de la comunicación procedentes de 48 países, revela que el 81,3% de las noticias falsas procede de las redes sociales, aunque un 59,6% tiene su origen en medios de comunicación (aunque no se especifica su calidad).

Los países más afectados por la desinformación son Rusia (53,2% de las organizaciones se han visto afectadas), Serbia, Eslovenia y Polonia, países en los que se supera el 40%. Por el contrario, parecen inmunes Reino Unido, Francia, Noruega y República Checa, a pesar de los ríos de tinta que han corrido a causa del Brexit o del ascenso de la ultraderecha en el país galo. Su media es del 17%. Como países intermedios se sitúan Alemania, Países Bajos, Suecia y España, donde una de cada cinco organizaciones se han visto afectadas por este fenómeno.

El estudio destaca que las organizaciones más afectadas por las noticias falsas son las del sector público, administraciones y entidades políticas: el 44,6% ha sido impactada por fake news al menos una vez durante el periodo 2017-2018.

El estudio completo, que también revela datos como la satisfacción de los profesionales con su trabajo actual o su relación con el estréspuede descargarse en este enlace.

Fuente: media-tics.com 

 


 

El periodismo atraviesa uno de los cambios más significativos desde la creación de la imprenta

La irrupción de la tecnología digital está transformando de cuajo la profesión. Y así queda de manifiesto en una reciente entrevista a Javier Mayoral, catedrático de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid y autor del “Periodismo herido busca cicatriz”.

Publicada por Miriam Garcimartin en media-tics.

En ‘Media-tics’ seguimos muy de cerca la actualidad sobre los modelos de negocio que se imponen en el periodismo en la era digital. La crisis del modelo de negocio es una de las heridas que mencionas en tu libro, consecuencia directa tanto de la crisis económica global como de la digitalización. ¿Es esa obsesión por replicar la rentabilidad del papel lo que nos ha llevado a cruzar determinadas líneas rojas respecto al modo de ejercer nuestra profesión?

Antes de la crisis económica, de esta tormenta perfecta, ya había líneas rojas que se estaban transitando. La pérdida de credibilidad del periodismo no es de hoy. Llevamos bastantes años en este proceso. Es verdad que el último empujón es el de la crisis económica y la revolución tecnológica, y ahora es muy difícil salir del lugar en el que estamos porque la inmensa mayoría de los medios de comunicación están buscando la supervivencia. Cuando intentas sobrevivir, se rebajan todos los controles y salvaguardas de tipo profesional y ético. Solo te planteas cómo llegar a mañana. El periodismo de calidad tiene problemas para comercializar el producto propio del periodismo, que es la información. Creo que no hay un solo modelo de negocio, hay muchos que pueden llegar a ser rentables, pero para ello los ciudadanos tienen que ser conscientes de que ese periodismo les resulta útil. Aún no hemos conseguido transmitir a los ciudadanos la idea de que la información es un producto de primera necesidad para ser libres.

Una de esas líneas rojas ha sido sustituir la información por el entretenimiento. En Internet se utilizan titulares con gancho para que el lector haga clic en las noticias, en la televisión triunfa el tertuliano-showman… ¿El periodismo tiene que entretener o esa función no nos corresponde?

El periodismo no tiene más remedio que ser entretenido. Es muy difícil hacer un periodismo aburrido, si se convierte en aburrido es porque se habrá sometido a una serie de consignas y estará domesticado. Otra cosa muy distinta es que queramos hacer entretenimiento sin información. Ahora nos dedicamos a hacer productos en los que la información queda relegada a un segundo plano. Lo fundamental es entretener, captar la atención. Los ciudadanos se convierten en consumidores. En el medio digital ya no se habla de lectores, sino de usuarios, algo ya muy cercano a clientes.

Medios como ‘The New York Times’ o ‘Financial Times’ ya obtienen importantes ingresos procedentes de sus suscriptores. Si se impone este negocio, los medios dependerían menos de los anunciantes, pero Jesús Maraña advierte que podemos caer en el error de dar un sesgo especial a las noticias para que los lectores estén contentos y no dejen de pagar su abono. ¿Corremos el riesgo de pasar de la dictadura de los accionistas a una especie de dictadura de la audiencia?

Es cierto que los medios de comunicación pueden pasar de estar sometidos a los dictados de los grandes poderes públicos, a someterse por voluntad propia a los dictados de las ideologías, los gustos y las preferencias de los propios consumidores. Los lectores en papel también pagaban, pero su voz era más difícil de escuchar. El problema es que ahora esas voces indignadas tienen un eco enorme. Tenemos que apelar a la conciencia y a la profesionalidad de los periodistas para que cuenten lo que sucede, no lo que los lectores quieren que suceda. Si nos sometemos a los dictados de la audiencia, deja de ser una herramienta para comprender el mundo y se convierte en un señuelo, en un estímulo que es agradable para un determinado sector social.

Un problema que puede surgir con el periodismo digital de pago, como ocurría con los periódicos, es que solo tengan acceso a la información de calidad los más privilegiados. ¿No estaremos creando una sociedad con ciudadanos de primera, bien informados, y de segunda, que solo visionan noticias sobre memes y gatitos?

Históricamente ha sido así, pero no nos tenemos que conformar con eso. Debemos buscar un modelo que aproveche el desarrollo tecnológico y democratice el acceso. La información de calidad ya no está en los grandes medios de comunicación, sino en medios mucho más restrictivos. Tenemos que pensar también que buena parte del dinero que pagan los ciudadanos por esa información llega a los canalizadores, pero no a los creadores. Se premia la cuestión meramente tecnológica. Los ciudadanos pagan el ADSL a una compañía que no tiene nada que ver con la generación de contenidos y creen que de esta forma ya han pagado la información. El sistema digital es muy bueno para la canalización de la información, pero quizás no tanto para la creación de información rica, novedosa y original. No tiene sentido que los periodistas se embarquen en la búsqueda de información propia, porque vale mucho dinero y no se puede rentabilizar. Tenemos que revisar bien lo que está pasando. Estamos pagando por la tubería, pero no por el agua que entra por ella.

El modelo de pago obliga a los ciudadanos a elegir a qué medio se suscriben, con lo cual, solo conocerán una visión de la realidad. Los algoritmos de las redes sociales o los seguimientos también provocan un efecto burbuja por el cual solo tienen acceso a aquellas noticias que se ajusten a sus convicciones previas.

No es solo una cuestión tecnológica, sino de funcionamiento de la naturaleza humana. Ves un programa de televisión y te identificas con el tertuliano que defiende tu postura. Lo que nos produce cierto placer es ver reforzada nuestra posición inicial y nos perturba quien nos plantea argumentos que no van con nuestra línea de pensamiento. La única manera de modificar esta tendencia es a través de la escuela. No sería un disparate que hubiera una asignatura dedicada al consumo responsable de los medios. Si no, acabaremos viendo el mundo a través de la mirilla de una puerta.

También sería importante enseñar a los ciudadanos a identificar la opinión en textos presuntamente informativos, una tendencia cada vez más extendida entre los periodistas.

Con la opinión, el periodismo tiene un problema. Ahora está de moda porque es un producto barato y atractivo a simple vista, pero al mismo tiempo es curioso ver la facilidad con la que todo el mundo opina. El sistema de mediación tradicional se transformó con la aparición de las redes sociales. Sin embargo, la opinión de los medios de comunicación no puede ser una más, tiene que estar bien documentada y argumentada. El valor que tiene la opinión periodística es relativamente menor, porque no es una herramienta exclusiva del periodismo. En cambio la información sí lo es. No podemos pedir a los ciudadanos que nos valoren si ofrecemos opiniones sin ningún fundamento.

¿Es sano que los periodistas conozcan al minuto qué informaciones son las más leídas en su web?

Es una práctica que pervierte el objetivo del periodismo: contar lo que sucede y hacer que la gente lo entienda. Si a los periodistas que tienen que cumplir esa tarea les damos herramientas para que estén obsesionados con la cantidad de usuarios que pasan por una noticia, cuánto tiempo permanecen en ella, si la han compartido, etc., estamos haciendo otra cosa que no es periodismo. Estamos comprando y vendiendo textos, pero no tienen utilidad social. Muchos medios de comunicación se han convertido en lugares de paso. Y los medios aceptan esa condición de “lugar donde se habla de algo”. Ese algo no es verdad ni está confirmado, pero tenemos que hablar de ello. A los criterios de noticiabilidad clásicos (algo que rompa la expectativa, que sea raro, que tenga consecuencias, etc.), ahora hay que incluir la capacidad que tienen determinados temas para generar debate o conversación. Y a veces hacemos debates de asuntos que ni siquiera son verdad.

En el libro reconoces que te llama la atención que en el periodismo deportivo los rumores adquirieran categoría de noticias.

Lo vemos todos los días. Del periodismo deportivo ha pasado al resto. Leí una noticia de un medio supuestamente muy serio que decía que un periodista se perfilaba como nuevo director general de RTVE. ¿Qué significa “se perfila”? Que creo que va a suceder, porque hay un rumor, pero no lo sé. Como me da vergüenza decir que no lo he podido comprobar, utilizas ese eufemismo. El poso que deja esa noticia en los lectores es que no es creíble. Y luego no se rectifica.

Luis Enríquez, consejero delegado de Vocento, señalaba en una entrevista reciente que los medios corremos el riesgo de convertirnos en agencias que trabajan para una supramarca como Google. Este temor justificaría el cobro de la llamada Tasa Google.

He observado que hay una necesidad perentoria de encontrar algún tipo de incentivo a los generadores de información propia. Google como gran marca me recuerda al Gran Hermano de Orwell que controlaba todo. Se premia a los canales, y quien domina ese mercado tiene mucho conseguido. Lo que hay que hacer es buscar fórmulas para que la información original obtenga algún tipo de reconocimiento económico.

Los periodistas ahora deben utilizar palabras clave para que sus noticias estén bien posicionadas en el buscador de Google.

Incluso el propio titular ha perdido la capacidad de analizar el contenido esencial de una noticia. A veces el titular va por un lado y el texto va por otro que no tiene nada que ver, incluso pueden ser contradictorios. Esto genera en los ciudadanos la sensación de que todo es una trampa y se pierde credibilidad.

En España la credibilidad de la prensa está en horas bajas. Una de las razones de las que habláis en el libro es que se ha instaurado el llamado “periodismo burocrático o de espera”. ¿Nos estamos limitando a ser marionetas del poder que recitan las “versiones oficiales”?

Hay dos problemas. El primero es el de la precariedad que estamos viviendo en las redacciones. Una redacción débil difícilmente va a poder competir con un aparato de propaganda tan fuerte como el que tienen las empresas y los organismos. Por otro lado, tiene que ver también con la mentalidad de los propios periodistas. Nos hemos acostumbrado a ejercer de portavoces de estas instituciones. Nos hemos conformado con tomar nota de lo que dicen, sin ponerlo en cuestión ni llevar a cabo un proceso de comprobación.

Uno de los reproches que realizan varios periodistas en el libro es que no hemos sabido organizarnos para defender nuestros derechos laborales, pero tampoco para establecer por escrito unas garantías que nos permitan permanecer a salvo de las injerencias del poder.

Soledad Gallego-Díaz señalaba que como hace 30 años los profesionales podían decir que algo no era periodismo y no lo hacían, se conformaron con dejar las cosas como estaban. Nos ha faltado fuerza y unidad para decir “esto no lo hago”. Detrás de eso había una situación de precariedad, porque siempre llegaba alguien que estaba dispuesto a hacerlo si quería trabajar. Ha habido una desproporción muy grande entre la fuerza del colectivo de periodistas y la de las empresas. Iñaki Gabilondo destaca en el libro que se ha impuesto “la lógica de los gerentes”. La fuerza periodística no ha sabido contener la injerencia de esos gerentes, que nos han dicho cómo tenemos que hacer nuestro trabajo. “Oye, que esto no hace falta comprobarlo”, y nosotros no hemos salido a decirles que sí hace falta comprobarlo o no se hace. Un médico no puede operar a un paciente sin anestesia porque le digan que es cara. A los periodistas nos han dicho que operemos sin anestesia, que publiquemos algo que no está comprobado o que opinemos en nuestras noticias y hemos dicho: “bueno, venga, va”.

¿Qué papel deberían jugar las asociaciones de la prensa?

No hay colegios de periodistas, salvo algún caso muy excepcional. Necesitaríamos que las asociaciones de la prensa tuvieran muchísima fuerza y la capacidad para censurar las malas prácticas. Esto hubiera servido para que el colectivo de periodistas tuviera la sensación de que no vale cualquier cosa. Si haces las cosas mal puedes merecer un reproche no solo social, sino profesional. Yo sé que este tipo de instrumentos son muy complicados de poner en marcha y hay gente que los pone en cuestión por considerar que atentan contra la libertad de expresión. Todo el mundo se puede expresar, de lo que estamos hablando es de la calidad de la información. Información bien hecha, de acuerdo a unos principios profesionales y deontológicos incuestionables.

Fuente: media-tics.com

 


 

Cómo la Inteligencia Artificial, la Realidad Aumentada, la Virtual y el Blockchain van a transformar el periodismo

Así lo revela un Informe realizado por McKinsey y el Foro Económico Mundial

A continuación, Miguel Ormaetxea, hace su análisis en media-tics.

El documento se titula «Disrupción creativa: el impacto de las tecnologías emergentes en la economía creativa», presenta los resultados de un proyecto conjunto realizado por McKinsey y el Foro Económico Mundial, que realizó más de 50 entrevistas con expertos de todo el mundo, así como tres talleres en China y EE.UU. La investigación indica que la IA, la Realidad Aumentada, la Realidad Virtual y la tecnología Blockchain van a revolucionar toda la economía creativa, especialmente el arte y el periodismo.

Según este documentola IA que genera texto está ya muy difundida en el periodismo y es muy utilizada por los editores para ampliar su oferta. LaAssociated Press ha utilizado la IA para liberar alrededor del 20% del tiempo de los reporteros, con lo que la producción se ha multiplicado por diez. El diario ‘The Washington Post’ ha desarrollado su propia herramienta, Heliograf, para cubrir noticias deportivas y políticas. En su primer año, ha generado 70 artículos al mes, en su gran mayoría material que no ha precisado intervención humana.

El documento indica también que el Blockchain tiene el potencial de cambiar el nivel de control que los artistas tienen sobre su trabajo. Con esta tecnología se pueden programas los derechos de propiedad intelectual, los ingresos y pagos en contratos inteligentes que distribuyen de manera transparente los contenidos y los pagos, eliminando radicalmente a los intermediarios y suprimiendo casi totalmente la complejidad de los pagos.

También se afirma que la Realidad Artificial y Virtual «tienen la capacidad de proporcionar experiencias verdaderamente transformadoras al promover sentimientos, habilidades y comprensión, completamente novedosos y significativos».

Las predicciones afirman que los auriculares VR van a disminuir de precio un 15% cada año, al mismo tiempo que se liberan de su dependencia de los ordenadores, con lo que es de esperar que las tecnologías inmersivas se vuelvan progresivamente más disponibles para los consumidores en un nuevo mercado masivo.

El informe destaca que las plataformas tecnológicas son ahora las principales fuentes de referencia para los editores. Facebook y Google son responsables ya de alrededor del 70% del tráfico informativo. Pero el documento advierte también que estas plataformas no promueven necesariamente contenidos con altos valores artísticos o cívicos, sino más bien contenidos que resulten virales y comercialmente atractivos. McKinsey advierte que estas plataformas ejercen juicios «explícitamente editoriales» sobre los contenidos, decisiones que antes eran competencia de los medios tradicionales.

Cinco empresas, Google, Facebook, Alibaba, Baidu y Tencent reciben casi el 80% de los ingresos mundiales de la publicidad móvil y, según algunas estimaciones, casi el 90% del crecimiento va solo a dos empresas: Facebook y Google.

Un ejemplo de periodismo con Inteligencia Artificial lo tenemos en la startup ‘Knowherenews.com’, que combina tecnologías de aprendizaje automático y periodistas humanos para ofrecer datos sobre noticias populares. El editor en jefe y cofundador, Nathaniel Barling, explica que la IA primero elige una historia basada en lo que es popular en Internet en ese momento. Posteriormente busca más de 1.000 fuentes de noticias para reunir detalles, mirando sitios de tendencia izquierdista o derechista. Luego, la IA escribe su propia versión «imparcial» de la historia, a veces tan solo en 60 segundos, tomando también en cuenta la «fiabilidad» de cada fuente. Para algunas de las historias más políticas, la IA produce dos versiones adicionales, etiquetadas como «izquierda» y «derecha». Un par de editores humanos revisa cada historia. Las diferentes ediciones retroalimentan la IA, ayudándola a mejorar con el tiempo. Knowhere News acaba de recaudar 1,8 millones de dólares en fondos iniciales.

Fuente: www.media-tics.com

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¿Qué ocurriría si sólo leyeras periódicos impresos ?

El periodista Farhad Manjoo de ‘The New York Times’ realizó un experimento en el que  sólo utilizó la prensa en papel para informarse durante 2 meses.

A continuación, Miriam Garcimartin en media-tics, analiza el suceso.

Internet se ha convertido en una de las fuentes de información favoritas de los usuarios, ya sea a través de los medios de comunicación online, los blogs o las redes sociales. Cada vez son menos las personas que leen periódicos impresos, y mucho menos a diario. Pero, ¿podría hoy un ciudadano mantenerse informado prescindiendo de Internet y acudiendo solo a la prensa escrita?

Farhad Manjoo, periodista de ‘The New York Times’ especializado en tecnología, ha querido hacer la prueba. Durante casi dos meses, apagó sus notificaciones de noticias digitales y se desconectó de las redes sociales. A cambio, se suscribió a los periódicos impresos ‘The Times’, ‘The Wall Street Journal’ y ‘The San Francisco Chronicle’ y a la revista semanal ‘The Economist’. Manjoo se permitió ciertas licencias, como recibir boletines informativos por correo electrónico o escuchar podcasts. Es decir, eligió solo aquellos formatos que, asegura, «apreciaran la profundidad y la precisión» en lugar de la velocidad.

El periodista ha querido compartir cómo cambió su vida durante esas semanas. Uno de los efectos inmediatos fue sentirse menos ansioso y adicto a las noticias, aunque paradójicamente reconoce que estaba mejor informado. También era una persona con más tiempo libre. Pero, ¿realmente todo fue tan positivo?

Manjoo asegura que él siempre ha preferido leer las noticias en pantallas a las que podía acceder solo con pulsar un botón. Al aproximarse a la prensa en papel, las páginas le parecieron demasiado grandes y el tipo de letra demasiado pequeño. Pero no solo el formato dificulta la consulta de las noticias, también el precio es un hándicap importante. Por ejemplo, una suscripción anual a ‘The Times’ cuesta lo mismo que el mejor iPhone de Apple.

Salvado el formato, para Manjoo leer las noticias impresas le permitió darse cuenta de las trampas a las que nos vemos sometidos con las noticias en Internet. En el periódico, la noticia aparece junto a un artículo de análisis, mientras que en las redes sociales ya viene predefinida, sesgada y acompañada por un flujo interminable de comentarios que distorsionan los hechos. «Es exactamente nuestra lealtad a la multitud, a lo que otras personas dicen sobre las noticias, en lugar de las noticias en sí mismas, lo que nos hace susceptibles a la desinformación», señala.

Otra de las causas de la desinformación es la rapidez que exige la tecnología. Sin embargo, Manjoo asegura que esto choca frontalmente con la lentitud de la vida real, e impide que los profesionales puedan tomarse su tiempo para verificar y contextualizar las noticias. El periódico recoge informaciones del día anterior, pero ya trabajadas. «Cuando lees (las noticias) una vez al día, el mundo parece contenido y comprensible».

Las conclusiones finales del columnista de ‘The New York Times’ son dos. La primera es que no es necesario leer periódicos impresos para estar mejor informado: basta con crear un ritual de noticias propio en el que se seleccionen aquellos medios y formatos que permitan al usuario tener un conocimiento más profundo de la información. La segunda es que no es que los periódicos sean tan geniales: «lo que era tan malo eran las redes sociales».

Fuente: www.media-tics.com

 


 

La Asociación de la Prensa de Madrid (APM), presentó la 13ra edición del “Informe de la Profesión Periodística”. Consideramos que los emergentes del estudio guardan notable similitud con lo que sucede en nuestras latitudes. Por eso, queremos destacar, según nuestro criterio, dos temas sobresalientes.

  1. Periodistas y comunicadores autónomos: Una tendencia creciente.

Uno de los ítems más llamativos del Informe, es el creciente número de periodistas que trabajan en régimen de autónomos, que ya representa la cuarta parte de quienes trabajan en periodismo y en comunicación. Uno de los aspectos en los que la encuesta del Informe muestra diferencias sustanciales entre autónomos y contratados es “en el de los medios donde prestan sus servicios”. Los periodistas autónomos están más presentes en medios nativos digitales, revistas de papel y desarrollos digitales de los medios convencionales, y los contratados están más asentados en televisión, diarios en papel y radios”, detalló Luis Palacio, director del Informe.

Las encuestas realizadas para este informe profesional muestran que aproximadamente la cuarta parte de los periodistas que trabajan informando (25%) o haciendo comunicación empresarial o institucional (27,1%) son autónomos.

En lo que se refiere a la edad de los autónomos, el mayor grupo se encuentra entre los que tienen de 30 a 44 años: 37% en el caso de los periodistas, y 42% en el caso de los comunicadores, si bien es verdad que el porcentaje de los mayores de 44 años en ambas especialidades es superior al de los que se encuentran por debajo de esa edad.

 

  1. Situación de la Mujer en el periodismo y la comunicación.

 

Otra de las novedades del Estudio 2017, está relacionado con la presencia de las mujeres en el oficio, un colectivo mayoritario, más de dos tercios, pero que disminuye su presencia conforme nos acercamos a los puestos directivos de las empresas informativas, lo que desprende, según el director del informe, que “en el periodismo español existe un cierto grado de discriminación hacia las mujeres”. Así lo establecen todos los indicadores: “es superior el número de paradas; son menos quienes trabajan con contrato y más las que lo hacen como autónomos; es mayor el porcentaje de mujeres que reciben sueldos más bajos”, etc. Los puestos directivos de los medios de comunicación continúan estando ocupados por hombres (73%), sin embargo, en el ámbito de la comunicación empresarial e institucional se invierten las tornas, siendo mayoría las que ocupan puestos de responsabilidad (52%), frente al 48%, hombres.

 

 

Fuente: Asociación de la Prensa de Madrid (APM)

http://www.apmadrid.es

 

 


 

La “prensa” como ventaja competitiva

Toda campaña de posicionamiento ya sea de marca o de producto, requiere de una Estrategia de Comunicación que contemple todas las herramientas disponibles para maximizar los resultados.

Una de esas herramientas es un Plan estratégico de Prensa y Relacionamiento con los medios. Es notable comprobar cómo aun hoy, muchas empresas o instituciones invierten enorme cantidad de dinero en magníficas campañas publicitarias. Sin embargo, relegan a un espacio marginal la herramienta de la Prensa.

El potencial multiplicador que ofrece un buen Plan de Prensa, que se desarrolle de manera coordinada con las campañas de publicidad y las acciones de marketing, es gigantesco.

Al mismo tiempo, la inversión que necesita una buena Estrategia de Prensa y su implementación, es notablemente inferior a la de cualquier Campaña publicitaria. Por eso, estamos convencidos de que ambas inversiones deberían diseñarse de manera conjunta desde el momento cero.

En una campaña de Prensa, se trabaja con contenido, con información y datos relevantes que interesen al lector o la audiencia.

Una Encuesta realizada por nuestra Consultora, con la participación de periodistas pertenecientes a destacados medios de Argentina, arrojó datos contundentes. A la pregunta de : ¿ Qué debería tener la información de una empresa u organización para llamar su atención ? El 100% de las respuestas – con diferentes palabras -coincidieron en lo mismo:

«Que tenga información creíble, datos relevantes, algo que me genere interés y me sirva para utilizarla como fuente

Quienes nos dedicamos a esta profesión hace años, conocemos perfectamente esta realidad. Y , en nuestro caso, sabemos que el “éxito” de este trabajo radica en llegar con rapidez y buena información al periodista.

Allí es donde volcamos nuestra pasión y diaria obsesión.

En la actualidad, el trabajo de prensa y relacionamiento con los medios se ha profesionalizado.

Claramente, se ha convertido en una ventaja competitiva para cualquier iniciativa de Comunicación.

Servicios

Buscando coincidencias y potenciar las diferencias

 

Comunicaciones Corporativas

  • Relacionamiento con los medios, Prensa y RR.PP, Manejo de crisis, Comunicación Interna, Planificación Publicitaria de Medios, Eventos de lanzamiento de productos y marcas.

Posicionamiento digital

  • Implementamos Campañas de Prensa efectivas para posicionar marcas, productos y voceros.
  • Utilizamos herramientas de alto impacto: redes sociales, portales de noticias, google  adwords, analytics y campañas con influencers.

Entrenamientos

  • Talleres de Media Training a medida según el cliente. Entrenamiento personalizado para Manejo de Crisis, Role Playing y Comité de Crisis.

Casos de Éxito

  • Entrevistas, redacción, edición y diseño de la pieza en PDF.
  • Producción integral de Casos en Video HD.

 

Alinear la estrategia de comunicación para posicionar tu organización

 

 

 

Nosotros

Griselda Cordes

Nuestra Consultora de Comunicación, está especializada en el desarrollo e implementación de campañas de Imagen y Prensa para Empresas, Organismos públicos, Universidades y ONG´s.

Está dirigida por Griselda Cordes, periodista de profesión, quien luego de trabajar 5 años en la producción de de Radio y TV se volcó al ámbito de la comunicación y las relaciones públicas.

Griselda Cordes Comunicación es concebida como una Consultora “boutique”.  Cada campaña o proyecto son elaborados estratégicamente en función de la realidad de cada cliente y su implementación táctica contempla, siempre,  sus objetivos institucionales-comerciales y los desafíos del Cliente.

Cobertura REGIONAL

Nuestra Consultora, ofrece sus servicios profesionales desde Argentina para toda la región de América Latina. Trabajamos proyectos de envergadura global, incluyendo el mercado hispano de los Estados Unidos y España.

Nuestros servicios de coordinación regional se implementan en Brasil, Chile, Uruguay, Perú, Colombia, Panamá, Costa Rica, México, Miami, New York y Madrid.

 

  Soluciones rápidas y eficientes desde cualquier lugar.

 

Nuestra actividad profesional, también se despliega a través de la Consultora MARCOM  focalizada en Marketing & Eventos para la Región South of Latin America (SOLA).

 

 

 

Imagen Institucional, Prensa y Relaciones Públicas

La revolución digital transformó la comunicación global.

Los  medios de comunicación se han multiplicado y la información hoy nos llega desde cualquier lugar.

Nuestra clave es: qué, dónde, cuándo, cómo y por qué …

Comunicar «EL» Mensaje

 

Sin límites, ni fronteras. Toda la información a nuestro alcance. 

 

 

El mensaje construye realidades y la realidad es, en gran medida, el resultado de nuestra Comunicación.   

www.griseldacordes.com.ar

www.marcomrp.com.ar

Ciudad Autónoma de Buenos Aires – Argentina

One World

Los seres humanos, los animales y la naturaleza, todos vivimos en el mismo planeta Tierra.

Pero sólo de la raza humana depende hacer que nuestro mundo sea un lugar en el cual valga la pena vivir.

Todos los sueños, los esfuerzos, la dicha y el sufrimiento, en última instancia, encuentran sentido si podemos brindarnos al otro.

Por eso, rescatamos algunas iniciativas que creemos ayudan a sacar lo mejor de nosotros, sin importar las diferencias aparentes con las que hayamos llegado a este mundo.